Lo que debes saber
- El presidente Abinader lideró el Homenaje a la Bandera en el Palacio Nacional, reforzando el simbolismo patrio días antes del aniversario de independencia.
- Se inauguró la ampliación del Acueducto Oriental Barrera de Salinidad, que beneficiará a casi dos millones de personas en Santo Domingo Este y Norte.
- La Constitución se viola tanto por acciones prohibidas como por omisiones del Estado en garantizar derechos fundamentales como el acceso al agua.
El presidente Luis Abinader encabezó el tradicional Homenaje a la Bandera Nacional en el Palacio Nacional, a pocos días de conmemorarse el 182 aniversario de la Independencia dominicana. El solemne acto, que contó con la presencia de la primera dama, Raquel Arbaje, y la vicepresidenta, Raquel Peña, se desarrolló a las 8:19 de la mañana con la participación de tropas de las Fuerzas Armadas y servidores públicos. Durante la ceremonia, las notas del himno nacional resonaron mientras el pabellón tricolor ondeaba y los presentes le rendían respeto, en un acto que simboliza el compromiso con la soberanía nacional.
Este homenaje se enmarca en el cierre del Mes de la Patria y refleja la importancia de los símbolos nacionales en un contexto de debate constitucional. Recientemente, se ha destacado que la Constitución no solo se viola por acciones prohibidas, sino también por omisiones en deberes estatales, como garantizar derechos fundamentales a la educación, salud y agua potable. Precisamente, en un acto paralelo, el presidente Abinader inauguró la ampliación del Acueducto Oriental Barrera de Salinidad, una obra crucial para nearly dos millones de habitantes.
La ampliación de este acueducto, la primera planificada para el Gran Santo Domingo desde 2004, aportará 137 millones de galones diarios de agua potable a los municipios Santo Domingo Este y Norte. Este proyecto representa un avance tangible en el cumplimiento de las obligaciones positivas del Estado, addressing una necesidad vital y mitigando potenciales violaciones constitucionales por omisión. El gobierno enfatiza así su compromiso con la soberanía no solo simbólica, sino también con el bienestar concreto de la ciudadanía.











