Bogotá, Colombia – Uruguay asumió este sábado la Presidencia pro témpore de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) durante la X Cumbre de Jefes de Estado y Gobierno, celebrada en Bogotá. El presidente de Colombia, Gustavo Petro, traspasó el título a su homólogo uruguayo, Yamandú Orsi, marcando un momento significativo para la integración regional.
La delegación uruguaya, encabezada por el presidente Orsi, recibió la Presidencia pro témpore con una agenda clara y ambiciosa. El canciller uruguayo, Mario Lubetkin, delineó las prioridades estratégicas que guiarán la gestión de Uruguay al frente de la Celac. Estas incluyen la seguridad alimentaria, un pilar fundamental para garantizar el bienestar de los pueblos de la región. Asimismo, se enfocará en la estabilidad socioeconómica, buscando fortalecer las economías y mejorar las condiciones de vida de los ciudadanos latinoamericanos y caribeños.
Otro punto crucial en la agenda de Uruguay es el desarrollo de energías limpias. Esta iniciativa subraya el compromiso de la región con la sostenibilidad ambiental y la transición hacia fuentes de energía más amigables con el planeta. En línea con esto, se priorizará el enfrentamiento conjunto a los desastres climáticos, un desafío que afecta de manera creciente a los países de América Latina y el Caribe, requiriendo una respuesta coordinada y efectiva.
Además de estas prioridades, Uruguay reafirmará la región como una zona de paz, promoviendo el diálogo y la resolución pacífica de conflictos. La lucha contra el narcotráfico y el terrorismo también será un eje central de su gestión, buscando fortalecer la seguridad y la gobernabilidad en los países miembros. Este traspaso de la Presidencia pro témpore consolida la posición de Uruguay como un actor activo y comprometido en la escena regional, sumándose a su participación en otros foros internacionales como el Consenso de Brasilia y el Grupo de los 77 y China.
La X Cumbre de Jefes de Estado y Gobierno de la Celac ha sido un espacio para el debate y la cooperación en diversos temas. Durante el evento, el presidente colombiano, Gustavo Petro, cuestionó la efectividad de las Naciones Unidas, señalando su incapacidad para evitar conflictos armados a nivel global y advirtiendo sobre un posible debilitamiento del organismo. Por su parte, el canciller cubano, Bruno Rodríguez, reiteró la disposición de su país a un “diálogo serio” y “sin injerencia” con Estados Unidos, destacando la importancia de la no intervención en asuntos internos. En un foro paralelo, la Celac y África impulsaron una ruta comercial conjunta para fortalecer la cooperación sur-sur, buscando aprovechar mercados de 1.300 millones de personas y vastas tierras disponibles. El secretario de Relaciones Exteriores de México, Juan Ramón de la Fuente, abogó por el fortalecimiento del multilateralismo en un contexto internacional complejo, resaltando el papel de América Latina y el Caribe, y África, en la defensa del derecho internacional y la solución pacífica de conflictos. Los presidentes Petro y Lula también abogaron por el fortalecimiento de los organismos regionales, subrayando la necesidad de una mayor integración y cooperación entre los países de la región.











