Lo que debes saber
- La X Cumbre de la Celac concluyó en Bogotá con la adopción de la Declaración de Bogotá, que incluye 35 acuerdos.
- Se reafirmó la Proclama de América Latina y el Caribe como Zona de Paz, con el compromiso de los estados miembros de garantizar su respeto.
- La declaración manifestó apoyo a Haití y reiteró el llamado a poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero contra Cuba.
- Se expresó preocupación por el aumento de conflictos armados globales y se propuso que una persona de la región asuma la Secretaría General de la ONU.
- Los presidentes de Colombia y Brasil abogaron por el fortalecimiento de organismos regionales y cuestionaron la capacidad de la ONU para frenar guerras.
Bogotá, Colombia – La X Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) concluyó en Bogotá con la adopción de la Declaración de Bogotá, un documento que engloba 35 acuerdos clave para la región. Este encuentro, que se llevó a cabo el 21 de marzo, abordó temas fundamentales como la crisis climática, las oportunidades de desarrollo y los conflictos globales, los cuales fueron centrales en los discursos de los líderes presentes.
Uno de los puntos más destacados de la Declaración de Bogotá es la reafirmación de la Proclama de América Latina y el Caribe como Zona de Paz. Los estados miembros se comprometieron a garantizar la plena vigencia y el respeto de esta proclama, un principio que Cuba, a través de su canciller Bruno Rodríguez Parrilla, enfatizó al pedir la protección de la Celac y la ONU de construcciones ideológicas y dictatoriales. Rodríguez Parrilla también reiteró la postura de Cuba en defensa de su soberanía frente a políticas externas.
La cumbre también manifestó un apoyo unánime a Haití y reiteró el llamado a poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero contra Cuba. La preocupación por el aumento de conflictos armados a nivel global fue otro tema central, llevando a los presidentes de Colombia, Gustavo Petro, y Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, a cuestionar la capacidad de las Naciones Unidas para frenar las guerras. Ambos líderes abogaron por el fortalecimiento de los organismos regionales y el multilateralismo, especialmente entre las naciones del sur global.
En el marco de la cumbre, se propuso que una persona de América Latina y el Caribe asuma el cargo de secretario general de las Naciones Unidas, buscando fortalecer la capacidad de la ONU. Además, Colombia traspasó la Presidencia pro tempore de la Celac a Uruguay, con el presidente Gustavo Petro entregando el título a su homólogo uruguayo, Yamandú Orsi. Bolivia, por su parte, expuso ejes de acción en el Foro de Alto Nivel Celac-África, incluyendo la soberanía sobre recursos estratégicos, la conectividad logística y la seguridad alimentaria, destacando la cooperación regional como un pilar fundamental.











