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Educación reanuda clases presenciales en zonas 5 y 8 de Ecuador, con excepciones en Balao, Milagro y Tenguel

Lo que debes saber

  • El Ministerio de Educación, Deporte y Cultura dispuso el retorno a clases presenciales para el martes 20 de octubre de 2026 en las zonas educativas 5 y 8.
  • La reapertura no regirá de inmediato en Balao, Milagro y la parroquia rural Tenguel, donde las direcciones distritales evaluarán las condiciones antes de autorizar el ingreso.
  • La Zona 8 comprende Guayaquil, Durán y Samborondón; la Zona 5 abarca Guayas, Santa Elena, Los Ríos, Bolívar y Galápagos.
  • Las lluvias del domingo y lunes acumularon 170,37 milímetros de agua, dejaron 57 puntos con acumulación en Guayaquil, dos socavones y cinco árboles caídos.
  • El Inamhi mantiene una advertencia meteorológica con riesgo muy alto en la Costa y la Sierra hasta el 22 de octubre de 2026.
  • Especialistas advierten que la brecha digital persiste y que los planes de continuidad educativa deben incluir conectividad, equipos y capacitación docente.

El Ministerio de Educación, Deporte y Cultura de Ecuador dispuso el retorno a las clases presenciales para este martes 20 de octubre de 2026 en las zonas educativas 5 y 8, luego de que las fuertes lluvias del lunes obligaran a suspender la presencialidad en los planteles ubicados en sectores inundados o con dificultades de acceso.

La reapertura general no regirá de inmediato en los cantones de Balao y Milagro, ni en la parroquia rural Tenguel, perteneciente a Guayaquil. En esas tres jurisdicciones, las direcciones distritales evaluarán las condiciones de vialidad y clima antes de autorizar el ingreso de los estudiantes, según informó la ministra Gilda Alcívar a través de su cuenta de X.

La Zona 8 comprende los cantones Guayaquil, Durán y Samborondón, mientras que la Zona 5 abarca las provincias de Guayas, Santa Elena, Los Ríos, Bolívar y Galápagos. La medida cubre así dos de las áreas escolares más pobladas del país.

Las precipitaciones sostenidas desde la noche del domingo 18 de octubre acumularon 170,37 milímetros de agua hacia las 08:00 del lunes, dejaron 57 puntos con acumulación de agua en Guayaquil, dos socavones y la caída de cinco árboles, de acuerdo con reportes periodísticos. En la parroquia Tenguel se registraron siete sectores inundados por el desbordamiento del río Tenguel. La emergencia coincidió con el traslado de estudiantes en expresos escolares, por lo que algunos colegios debieron acoger temporalmente a los alumnos antes de confirmar la suspensión.

Ante las secuelas del temporal, el Comité de Operaciones de Emergencia (COE) Cantonal sugirió a empresas y entidades formativas optar por modalidades virtuales para evitar desplazamientos de riesgo. La Universidad de Guayaquil y la Universidad de las Artes cancelaron clases presenciales y dispusieron teletrabajo y horarios flexibles para sus colaboradores.

El Ministerio de Educación también aclaró el lunes que la suspensión de clases presenciales no regía en todo el país, sino únicamente en las instituciones educativas situadas en sectores inundados o con dificultades de acceso de las zonas 5 y 8, y advirtió sobre la circulación de información falsa acerca de una supuesta suspensión nacional.

La decisión de reanudar las clases presenciales se produce en medio de la alerta por el fenómeno de El Niño. El Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (Inamhi) emitió la advertencia meteorológica 81, que pronosticó lluvias, tormentas eléctricas y ráfagas de viento con niveles de riesgo muy alto en zonas de la Costa y la Sierra desde las 15:00 del lunes 19 de octubre hasta las 23:00 del jueves 22 de octubre de 2026, con mayor severidad en Esmeraldas, Santo Domingo de los Tsáchilas, Los Ríos, Guayas, El Oro y el interior de Manabí.

El retorno a las aulas plantea además el desafío de sostener la continuidad educativa en un contexto de emergencia. Mariana Rivera, experta en educación, señaló que las disposiciones oficiales y la preparación docente son solo una parte de la respuesta, y que el principal problema aparece en los hogares cuando las inundaciones dificultan el acceso a Internet, datos móviles y dispositivos. “Creo que ahí está el real problema”, expresó Rivera.

Lorena Naranjo, experta en temas digitales, explicó que la brecha digital comprende tres factores: disponibilidad de dispositivos, conexión a Internet y capacidad para utilizar herramientas tecnológicas. “Si no tienes el celular o la computadora en la casa, ¿cómo haces? Si no tienes Internet contratado, ¿cómo accedes? Y si no sabes cómo usar Teams, conectarte a Zoom o utilizar una plataforma virtual, también tienes una barrera”, señaló Naranjo.

Karla Mora, docente de la Escuela de Computación de la UIDE, sostuvo que tener Internet no garantiza el acceso efectivo a la educación virtual. “Tener Internet no significa necesariamente tener acceso efectivo a la educación virtual”, indicó Mora, quien agregó que un estudiante puede contar únicamente con un teléfono celular, compartirlo con otros integrantes de su familia o depender de un plan limitado de datos móviles.

Según los indicadores del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC), el porcentaje de hogares con acceso a Internet pasó del 60,4% en julio de 2022 al 71,3% en julio de 2025. En el mismo período, la proporción de personas que utilizó Internet subió del 69,7% al 80,1%, y el analfabetismo digital descendió del 8,2% al 2,1%. No obstante, el acceso a Internet en las viviendas llegó al 78,3% en las zonas urbanas durante 2024 y 2025, frente al 62,2% en las rurales, según la medición citada por Mora.

El Gobierno de Daniel Noboa anunció una inversión superior a 50 millones de dólares entre 2026 y 2029 para impulsar la transformación digital de la educación pública, con el objetivo de beneficiar a 2,8 millones de estudiantes y ampliar el acceso a herramientas tecnológicas en más de 13 000 instituciones educativas. La propuesta fue expuesta el 20 de octubre de 2026 por José Julio Neira, secretario general de Integridad Pública, y Gilda Alcívar, ministra de Educación, Deporte y Cultura. El plan contempla herramientas como Google Classroom, Meet, Drive, Gemini y Gemini Notebook, además de cerca de 39,6 millones de dólares de financiamiento de la CAF para conectividad y equipos en instituciones rurales.

El plan nacional ante El Niño identifica 4 080 instituciones educativas de todos los sostenimientos en zonas con susceptibilidad media o alta ante inundaciones y movimientos en masa, con una comunidad expuesta que supera las 895 000 personas entre estudiantes, docentes y personal administrativo. Del total, 3 873 establecimientos pertenecen al sistema fiscal. Guayas concentra 421 planteles fiscales con susceptibilidad alta ante inundaciones; Los Ríos registra 161; El Oro, 126; Manabí, 99; y Esmeraldas, 84.

Mientras el Ministerio de Educación recurre a actividades no presenciales mediante fichas pedagógicas en los sectores afectados, las especialistas coinciden en que los planes de continuidad educativa deben incluir conectividad, equipos, capacitación docente y alternativas para los alumnos que no pueden conectarse. “Necesitamos planes de continuidad educativa que consideren la conectividad, la disponibilidad de equipos, la capacitación docente y alternativas para los estudiantes que no pueden conectarse”, expresó Mora.