Lo que debes saber
- Donald Trump sugirió en un mitin en Corpus Christi, Texas, que Venezuela se convierta en el estado 51 de Estados Unidos y elija a un gobernador en vez de un presidente.
- El mandatario celebró la concesión otorgada a la empresa North American Blue Energy Partners para explotar 17 yacimientos petroleros venezolanos, firma en cuya matriz el Pentágono posee un 35% de participación.
- Trump y el secretario de Estado, Marco Rubio, programaron la inspección en Texas de un buque con un millón de barriles de crudo procedente de Venezuela.
- Las declaraciones ocurren mientras el Departamento de Estado respalda un plan de reformas judiciales y electorales para que Delcy Rodríguez declare vacante la presidencia y se convoquen elecciones en 2027.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, propuso de manera pública que Venezuela se incorpore a la unión estadounidense como su estado número 51 y que, en lugar de elegir a un jefe de Estado soberano, sus ciudadanos acudan a las urnas para designar a un gobernador. Las declaraciones tuvieron lugar durante un acto político en la localidad de Corpus Christi, Texas, organizado para respaldar a los aspirantes del Partido Republicano en el marco de las próximas elecciones legislativas de medio mandato.
Durante su intervención ante los simpatizantes congregados en Texas, el mandatario estadounidense recurrió a un tono distendido para plantear la redefinición del estatus político de la nación sudamericana, afirmando: «Hagámoslo el estado 51 y, en vez de un presidente, celebraremos una elección a gobernador». Esta postura, que el mandatario ya había deslizado en pronunciamientos anteriores, se dio en una jornada marcada por anuncios de carácter energético y comercial que refuerzan la interlocución directa entre Washington y las autoridades de Caracas.
En ese contexto, Trump destacó de forma explícita el papel estratégico de los recursos energéticos venezolanos y agradeció al gobierno de ese país la firma del convenio que otorga a la firma North American Blue Energy Partners (NABEP) concesiones directas sobre 17 yacimientos petrolíferos en territorio venezolano. Sobre esta operación, en la cual el Pentágono mantiene una participación accionarial del 35 por ciento en la corporación matriz de NABEP, el gobernante estadounidense remarcó: «Quiero agradecer a Venezuela, con la que nuestra relación se ha vuelto muy, muy buena, excelente, y donde las mayores compañías petroleras están invirtiendo ahora miles y miles de millones de dólares».
La agenda de la jornada contempló además una visita oficial de Trump, en compañía del secretario de Estado, Marco Rubio, a un puerto marítimo de Texas para inspeccionar el atraque de un buque cisterna con un cargamento de un millón de barriles de crudo venezolano. Previamente, durante su traslado hacia el mitin, el presidente sostuvo ante los medios que la carga representaba un envío especial facilitado por Caracas tras el operativo militar estadounidense que derivó en la captura de Nicolás Maduro en enero. Trump argumentó que el flujo continuo de combustible venezolano, pactado para otorgar a Washington acceso a una quinta parte de las reservas de la nación caribeña, contribuirá a moderar los precios internos de la gasolina en medio de las presiones inflacionarias agravadas por el conflicto armado en Irán.
Las afirmaciones sobre la anexión institucional se producen en paralelo a los esfuerzos diplomáticos conducidos por el Departamento de Estado, que oficializó su respaldo a una hoja de ruta orientada a renovar los sistemas judicial y electoral venezolanos antes de finalizar el año en curso. Conforme a este diseño institucional acordado en mesas de diálogo auspiciadas por Washington entre el oficialismo y un sector de la oposición encabezado por Dinorah Figuera, la mandataria encargada Delcy Rodríguez deberá declarar formalmente la vacancia de la presidencia una vez completadas las reformas. Dicho paso abriría un período constitucional improrrogable de seis meses para convocar a comicios presidenciales, previstos inicialmente para desarrollarse a lo largo de 2027.
No obstante, la intensificación de las transacciones petroleras bilaterales ha generado cuestionamientos en diversos sectores políticos internacionales, que advierten sobre una priorización de los intereses de abastecimiento energético por encima de las garantías de reinstitucionalización democrática. Este panorama político regional coincide asimismo con el reciente regreso a Venezuela de la dirigente opositora María Corina Machado, quien retornó al país tras permanecer casi un año en el exterior, en momentos en que la administración interina y los delegados de Washington continúan articulando los términos de la transición política y los convenios de explotación energética.











