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Marco Rubio niega la participación directa de EE. UU. en la salida de Flávio Bolsonaro de Brasil

Lo que debes saber

  • El secretario de Estado, Marco Rubio, afirmó que Washington no intervino directamente en la salida del senador brasileño Flávio Bolsonaro.
  • Rubio confirmó que el presidente Donald Trump autorizó el ingreso de Bolsonaro a Estados Unidos mediante un permiso temporal.
  • Flávio Bolsonaro viajó a Miami junto a su familia tras la segunda vuelta electoral en Brasil y en medio de investigaciones por irregularidades financieras.
  • El Supremo Tribunal Federal brasileño había dispuesto la entrega de pasaportes del legislador antes de su salida del país.
  • El episodio generó tensiones diplomáticas entre la Administración estadounidense y el Gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva.

El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, negó que el Gobierno estadounidense participara directamente en los preparativos o en la logística para la salida de Brasil del excandidato presidencial y senador Flávio Bolsonaro. Durante la conferencia de prensa de clausura de la reunión de ministros de Relaciones Exteriores del G20 celebrada en Atlanta, el jefe de la diplomacia norteamericana aclaró que las autoridades de su país no estuvieron involucradas en las gestiones operativas que permitieron la salida de Bolsonaro del territorio brasileño hacia Estados Unidos.

Rubio explicó que el presidente Donald Trump fue quien tomó la decisión personal de autorizar la entrada de Flávio Bolsonaro a suelo estadounidense mediante un permiso temporal, una vez que el político brasileño se presentó en un puerto de ingreso. De acuerdo con el secretario de Estado, Bolsonaro ya contaba previamente con un visado concedido y la Administración estadounidense otorgó una autorización de ingreso provisional tras evaluar el caso. Rubio enfatizó que Washington no facilitó los movimientos del dirigente político antes de su llegada a territorio estadounidense.

El traslado del senador brasileño, junto a su esposa y sus dos hijas, ocurrió pocos días después de la segunda vuelta de las elecciones presidenciales de Brasil, en las que resultó derrotado por Luiz Inácio Lula da Silva. Según los antecedentes del recorrido, la familia Bolsonaro cruzó inicialmente la frontera terrestre entre Brasil y Argentina, abordó un avión privado en Puerto Iguazú y realizó una escala en Guayaquil, Ecuador, antes de aterrizar en Miami. El desplazamiento se produjo en medio de investigaciones judiciales abiertas en Brasil relacionadas con presuntas irregularidades financieras, entre ellas pesquisas por eventual lavado de dinero vinculado a plataformas de apuestas digitales y aportes electorales no declarados.

Antes de consumarse la salida del país, el magistrado del Supremo Tribunal Federal de Brasil, Alexandre de Moraes, había ordenado a Flávio Bolsonaro entregar sus pasaportes en un plazo de 24 horas, medida que no fue cumplida por el legislador y que derivó posteriormente en la anulación de la validez de los documentos por parte de la Policía Federal. Aunque Bolsonaro había afirmado días antes que permanecería en territorio brasileño para liderar la oposición al nuevo gobierno de Lula da Silva, su posterior llegada a Miami ha generado tensiones diplomáticas entre la Administración de Donald Trump y el Gobierno brasileño.

En el marco de la cumbre ministerial del G20 en Atlanta, Rubio sostuvo un encuentro directo con el canciller de Brasil, Mauro Vieira, constituyendo el primer contacto formal entre representantes de alto nivel de ambos países desde la llegada de Bolsonaro a Estados Unidos. El secretario de Estado confirmó que tuvo la oportunidad de conversar con el ministro brasileño y señaló que se prevé que sostengan nuevas reuniones de trabajo durante la cumbre del G7 en Francia, mientras persisten las inquietudes diplomáticas sobre el impacto del caso en las relaciones bilaterales.