Lo que debes saber
- La policía haitiana mató a 16 presuntos pandilleros en un operativo con apoyo de contratistas privados en Kenscoff.
- La operación forma parte de una campaña para recuperar el control de territorios dominados por grupos armados.
- La crisis de seguridad en Haití ha obligado al gobierno a buscar apoyo externo, incluyendo empresas de seguridad privada.
La Policía Nacional de Haití (PNH) anunció la muerte de al menos 16 presuntos miembros de pandillas en una operación nocturna realizada en la comuna de Kenscoff, al sureste de la capital, Puerto Príncipe. El operativo, ejecutado entre el 20 y 21 de febrero, involucró a unidades especializadas, francotiradores y el uso de drones. Las fuerzas del orden se enfrentaron a miembros de los grupos armados Grand Ravine y Village-de-Dieu, que habían expandido su presencia en la zona. La intervención contó con el apoyo de la fuerza de tareas del primer ministro y contratistas de seguridad de la empresa Vectus Global, del controvertido empresario Erik Prince.
Esta acción se enmarca en una campaña más amplia del gobierno haitiano para desmantelar los bastiones de las pandillas que han sumido al país en una profunda crisis de seguridad y violencia. Desde mortíferos ataques en 2025, Kenscoff ha sido una de las comunas más azotadas por el control de estos grupos criminales. La incapacidad del Estado para garantizar el orden público ha llevado a la búsqueda de apoyo externo, incluyendo a contratistas privados, una medida que genera debate sobre la soberanía nacional.
Las implicaciones de este operativo son significativas, ya que prueba una escalada en la estrategia gubernamental contra el crimen organizado. Sin embargo, la violencia y los bloqueos carreteros suelen intensificarse como represalia tras estos golpes. El éxito a largo plazo de estas operaciones dependerá de su sostenibilidad y de si forman parte de un plan integral que restaure la autoridad estatal y aborde las causas sociales que alimentan a las pandillas.












